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Acercar la tecnología a la tercera edad, un reto necesario |
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Una lenta pero grave brecha se abre entre la tercera edad y las nuevas tecnologías, con su creciente sofisticación e innovación. La mayor causa es la falta de simplicidad de algunos aparatos. La tecnología puede llegar a tener enormes beneficios para las personas de mayor edad, pero debe suministrarse información veraz, formación realista y un esfuerzo por parte del sector industrial para superar esta preocupante brecha.
Que una persona mayor de 60 años tenga una computadora en casa era hasta no hace mucho algo aún minoritario, y que además se conecte a Internet resultaba incluso sorprendente. Sin embargo, si hablamos de tecnología, en Córdoba, en promedio, el 30 por ciento de los cordobeses mayores de 65 años utiliza celular, sms e Internet, aunque ésta en menor medida.
Una investigación desarrollada por la Consultora Delfos, “La tecnología y la tercera edad” devela que el avance de las nuevas tecnologías, al menos en Córdoba, es transversal a todas las edades.
Cuatro de cada 10 abuelos cordobeses utiliza celular y de esa cantidad, el 60 por ciento se comunica mediante sms. Además, uno de cada 10 utiliza Internet frecuentemente.
Sin embargo, la brecha existe y no se debe ignorar este problema, ya que se desaprovecharían las posibilidades de la tecnología como aliada para un gran número de personas con problemas de salud y movilidad que, desgraciadamente, en ocasiones son además víctimas del aislamiento.
La barrera mental
Muchas personas mayores asocian directamente el concepto de ‘tecnología’ con el de ‘complejidad’. Y no es de extrañar, si pensamos que ésta se incorporó en su cotidianeidad en la edad adulta. A ello se le añade que algunos jamás usaron una computadora en su trabajo, muchos tienen un bajo nivel general de educación con que el enfrentarse a este tipo de novedades y pocos conocen el inglés, la lengua tecnológica por excelencia. Concientizarlos (a través del entorno, hijos, nietos) de las ventajas que puede ofrecerles la tecnología, puede ser un primer paso para que el término ‘complejidad’ se transforme en ‘utilidad’: hacer compras y trámites, recibir correspondencia o conocer a personas con los mismos intereses o inquietudes son algunos ejemplos de lo que pueden hacer desde casa si la encuentran como una aliada y no como algo ajeno a sus intereses.
La barrera física
No obstante, la información y los esfuerzos por impulsar el acercamiento a la informática no sirven de nada si no van acompañados por un esfuerzo real por parte de la industria de adaptar la tecnología a la tercera edad. Ofrecerle interfaces y dispositivos fáciles de usar y acordes con sus condiciones físicas es clave para que, una vez dado el paso de acercarse a la tecnología, dicho acercamiento tenga éxito.
También algunas empresas de informática y telefonía comienzan a preocuparse por ofrecer dispositivos adaptados a sus condiciones y conocimientos. En el fondo, también es una apuesta por un mercado que no hace más que crecer.
La barrera económica
En muchos casos, la brecha generacional confluye con la brecha económica. Como el estudio indica, las personas con menor nivel económico hacen menor uso de la tecnología. Y a este sector pertenecen muchos jubilados o pensionados que, con unos recursos bastante ajustados para llegar a fin de mes, no pueden hacer frente al costo elevado de los aparatos ni a unos precios de conexión a Internet.
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Internet, redes sociales y patologías asociadas |
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Cuenta Javier Castañeda, experto español en Sociedad de la Información, que cuando descubrió Internet, allá por 1995, tardó en visualizar metáforas como la de navegar sin barco o tener un buzón digital al que llegaban cartas sin sello ni sobre. En aquel entonces, Internet era “algo que ahora muy poca gente conoce pero que, dentro de unos años, nos cambiará la vida”. Y pocos ya se acuerdan cómo era la vida antes de Google. La información ha transformado los pilares básicos del individuo como la educación, el trabajo y los afectos; y goza de una desmesurada presencia en cualquier ámbito de la vida cotidiana. Y pese a las diferentes brechas sociales abiertas, los expertos subrayan el papel de las Nuevas Tecnologías como motor de crecimiento económico en la llamada Sociedad del Conocimiento. ¿Acaso podríamos imaginar hoy un mundo sin móvil, PDAs, GPS o portátiles?
Internet avanza, crece y se expande por el globo. Actualmente ya hay más de 1.500 millones de internautas; una progresión tan sólo superada por la de la telefonía móvil, inalámbrico aliado con el que la Red se pasea por el mundo ofreciendo sin complejos una vida wi-fi o sin cables. Estar conectado a un mundo en marcha sin estar físicamente conectado a nada ya no es una utopía, sino una realidad que supera con creces la casi desfasada Aldea Global de Mc Luhan. Las últimas tendencias hablan de la Red, no ya como novedad, sino como un elemento integrado en nuestro día a día, como cualquier electrodoméstico.
Las redes sociales en Internet
De acuerdo con los expertos, las redes sociales son sistemas o estructuras sociales en los que se realiza un intercambio entre sus miembros, y de los miembros de una red con los de otra, que puede ser otro grupo u otra organización. Esta comunicación dinámica permite sacar un mejor provecho de los recursos que poseen los miembros de estas redes. Las relaciones entre los miembros de las redes sociales pueden girar en torno a un sinnúmero de situaciones tales como el intercambio de información, el financiero, o simplemente la amistad o las relaciones amorosas.
En las redes sociales virtuales como Facebook, Hi5 o Tuenti, se puede entrar en contacto con muchas personas a las que no se conoce en la realidad, y a las que no se tiene accedo. Este hecho, opina un catedrático de Psicología Clínica, atrae a quienes apenas tienen una red social formada, que tienden a sobreexponerse para ser más conocidos: mandan fotos, chatean y cuelgan fotografías incluso de su intimidad. Las nuevas tecnologías, advierte, permiten que con un solo click una persona pueda desinhibirse rápidamente, crear identidades falsas o dar una imagen propia que no corresponde con la realidad, lo que genera una tensión emocional que favorece la adicción a la red.
La adicción a internet suele afectar a las personas que psicológicamente o por la edad, son más vulnerables. Un grupo al que hay que prestar especial atención son los adolescentes porque reúnen características de riesgo: impulsividad externa, necesidad de relaciones nuevas y autoestima baja. Uno de los indicadores más claros de que se está cayendo en una dependencia es la imposibilidad de controlar el tiempo que se quiere estar conectado y la única terapia frente a esta adicción es evitar los factores de riesgo
Enfermedades crónicas
La alerta viene desde el mundo médico y científico. Según estudios médicos divulgados por el biólogo Aric Sigman para BBC News, el uso de Internet y la limitación de las actividades sociales a las redes está afectando seriamente la salud mental, emocional y física de las personas, pero lo grave es que no existe conciencia de ello.
Siempre ha sido el conocimiento general que el uso de Internet ha limitado la actividad física de sus usuarios, por lo que se ha desarrollado una vida sedentaria en la mayoría de los casos, esta condición trae consigo severos problemas cardíacos, pero resulta que la dependencia a la red acarrea mucho más problemas que esos.
Problemas inmunológicos, genéticos, hormonales y mentales también se hacen presentes tras las continuas horas que se pasan frente a una computadora. ¿La razón? Que la falta de actividad social crea un estado de desconexión que reduce las funciones vitales del cuerpo, afectando órganos y generando cáncer y demencia, entre otras enfermedades. Esta condición ha generado gran preocupación en la comunidad médica, ya que desde 1987 la tendencia adictiva de Internet ha ido en aumento y como consecuencia cada vez las personas reducen más su contacto social, olvidando incluso, la interpretación del lenguaje corporal de sus interlocutores.
Fuente: Javier Castañeda, La Vanguarida (Barcelona).
Techlosofy, filosofía tecnológica
http://techlosofy.com/
http://www.psiquiatria.com
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Internet ya le gana a la tele |
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En 2008, como nunca antes, la web fue el medio que eligió la mayoría de la gente para recibir y generar información, las horas de navegación ya superan el tiempo dedicado a mirar programas convencionales y se pautó más publicidad que en la pantalla chica. El fenómeno Facebook y el triunfo de Obama. ¿El futuro ya llegó?
Fue en YouTube y no en un noticiero donde se vio a una profesora con el pelo quemado por sus alumnos, fue Internet y no la CNN dicen los analistas políticos- la que definió la elección en los Estados Unidos a favor del recientemente asumido Barak Obama; es en Facebook donde aparecen fotos familiares de secuestrados y narcotraficantes. Fue en una telenovela online y no en un producto prime time donde Natalia Oreiro y Celeste Cid superaron el medio millón de espectadores. Y fue un flog, no el ganador de Gran Hermano, el mayor referente mediático de los jóvenes locales del 2008, “Cumbio”. Ejemplos de un fenómeno del que parece no haber retorno: en 2008, internet le ganó a la tele, al menos en una valiosa cocarda: la de la gestión de la información.
Un estudio realizado en Europa por la Asociación Europea de Publicidad Interactiva, indica que en España, la población pasa más tiempo navegando por la web -12,1 horas semanales, que mirando programas convencionales en televisión (11,7 horas por semana), mientras que en el Reino Unido, por primera vez en la historia, en 2008 se pautó más publicidad en la red que en televisión: volcaron 4.500 millones de euros en Internet contra 4.275 millones en televisión. Con una audiencia de Internet que crece a ritmo enloquecedor (acercándose a 900 millones de internautas en todo el mundo, según la consultora comScore Inc.), las tarifas en televisión son demasiado caras respecto al público que convoca. En los Estados Unidos, la lucha está reñida: si bien la franja de usuarios mayores de 30 años elige la televisión como fuente de información (70% a favor), los menores de 30 años se quedan con Internet (60% a favor de la web, mientras que en 2007 solamente el 37% prefería las noticias digitales).
Expertos en Comunicación e Informática de la UBA afirman que esta alteración de los consumos mediáticos es una tendencia universal. La televisión es unidireccional, mientras que a Internet no se la concibe sin la participación de los usuarios, afirman. Y esa diferencia es la que está marcando el ascenso y la caída de un modelo comunicacional. Con internet siempre se establece algún tipo de diálogo y, en ese sentido, la televisión es arcaica, lo que no significa que vaya a morir, sino que quedará relegada a un lugar secundario. Para subsistir, alertan, deberá reconfigurarse.
Si no estás en Facebook, ¿existís?
Facebook es un sitio web de redes sociales abierto a cualquier persona que tenga una cuenta de correo electrónico y que ya registra más de 120 millones de usuarios activos en todo el mundo. En Facebook, las personas toman un rol protagónico, arman su perfil, suben sus fotos, consiguen “amigos” (personas que figuran como sus contactos) o seguidores. Barak Obama apostó a los recursos online, recaudó dinero y con su perfil en Facebook llegó a tener más de dos millones de amigos, lo que afirman- volcó la elección definitivamente a su favor. Entendiendo que Facebook es, a esta altura, condición sine qua non de cualquier persona que quiera trascender, los políticos locales lo incorporan como un nuevo espacio de trabajo, con colaboradores que conocen al dedillo la web. Julio Cobos y su equipo revisan y actualizan a diario su perfil; “Lilita” Carrió tiene en su perfil videos, textos y fotos y se propone debatir en la web las nuevas estrategias políticas; Mauricio Macri llama a acercar sugerencias y a participar del PRO. Tanto la Presidenta como su esposo, tienen su espacio, que actualizan los propios seguidores.
Fuente: CRITICA de la Argentina, La Voz del Interior.
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