Ya pasadas las elecciones, ¿qué pasará con el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual? ¿Qué puede ocurrir?
- Mi opinión es que hay que manejarlo inteligentemente, no se puede tratar una ley tan importante que va a afectar tantos grandes intereses creados como si fuese una puja entre determinados sectores del gobierno y el diario Clarín. En ese caso, mucho me temo que terminemos perdiendo la batalla. Hay que elevar la puntería, y hay que tratar a esa nueva ley de Radiodifusión en el marco de un nuevo proyecto político, económico y social para la Argentina, como una restauración de la democracia en los medios para que la sociedad tenga acceso a escuchar diversas voces. Que el pluralismo que existe en el seno de la sociedad argentina tenga la posibilidad de expresarse a través del seno de los medios masivos de comunicación social. Hay que plantearlo como un acto de justicia, como una actitud democratizadora de los medios de radio y televisión, que no pueden estar al servicio de determinados intereses económicos.
Si lo planteamos con esta visión amplia, global, para acentuar la democracia en los medios de radiodifusión, que no se concibe la democracia política sin la posibilidad de que los ciudadanos tengan acceso a una multiplicidad de voces y de opiniones y de conceptos, vamos a ganar la batalla. Si lo planteamos como una puja del poder político de turno con un monopolio, en este caso con el monopolio Clarín, mucho me temo que estas buenas intenciones naufraguen en el mar de las buenas intenciones.
No puede tratarse este tema utilizando a las barras bravas de los partidos de fútbol, para tratar de torcer el brazo de determinado sector del pensamiento argentino. Es un gravísimo error, tenemos que plantear este tema civilizadamente, democráti-camente y estoy seguro que si lo planteamos de esta manera en el congreso vamos a tener pronto un nuevo instrumento que sirva al pluralismo, que sirva la diversidad y que sirva a la democracia.